9 de enero de 2012

Deberas es real el mundo en el que vivimos?

Abrí los ojos y vi soledad.
Esta mañana al despertar mi rincón de nubes no me ha dejado respirar,
ni volar, por volver a suspirar.
Si, volví a suspirar, por culpa de lagrimas derramadas, hoy no quise despertar.
Cada uno de nosotros despertamos con un fin, una meta la cual nos hace respirar, y nos hace hacernos cada día mas fuertes y gracias a ello, nos conocemos cada día mas.
¿A que llegamos cada uno de nosotros?

Da miedo pensar, que un día puedes perder tu cabeza al pensar que nada volverá a la normalidad.
Nos bloqueamos y no nos dejamos escuchar, cuando nuestra cabeza grita desesperadamente un final, huir de la tempestad, cuando se encuentra encerrada contra cuatro paredes de cristal.
Gritas desesperadamente para volver a soñar, con el mundo el cual te imaginaste que te crees que es la realidad.

Tu mente te abandona, dejándote al descubierto entre la muchedumbre.
Miras tu alrededor cuando no tienes ganas de escapar, y lo único que haces es cerrar los ojos con tantas fuerzas, que por un momento te encuentras a miles de metros de altura, en la cima de la montaña donde aquel día te encontraste gritando tus penas.

Conectas con el, hablas a la nada, escupes tus palabras encharcadas de dolor, mientras el viento te susurra la salida hacia el sol.
Piensas que todo terminó, que no hay parche para el dolor.
Gritas, lloras, y corres con furor.
Te crees estar solo en el mundo donde la única lagrima derramada era por ilusión.
Llegas a la parte donde tu vida depende de un trozo de piedra la cual puede caer por aquel barranco que hiciste al pensar que tus pesadillas las podrías enterrar bajo tierra miles de años mas, pero no llegas a darte cuenta que tu ahora mismo estas a miles de kilómetros de la mar. Que tu cabeza esta sin izar, y el viento no te puede ayudar.
Esos pensamientos que enterraste están en la realidad, que cuando bajes de este paraíso de cristal, volverás a pactar con la tempestad.

Piensa todo lo que hagas, que todo se te puede volar,
Que si la ilusión el viento te la robo, no te vuelvas a marchar a miles de kilómetros de la mar.
Vuelve a la realidad, que con la mejor sonrisa escogida, el mundo podrás agarrar, sin pensar, que un paraíso esta a tan solo una lagrima de la tempestad.