9 de diciembre de 2011

tu último vestido

Llegaras a despertarte y no volver a cambiar,

De tantos vestidos comprados tu seguirás siendo la misma por dentro.

Mismo nombre y mismo rostro, caminaras mil caminos diferentes, mil kilómetros al norte, sur este u oeste, pero ten seguro que la gente te mirara por fuera, y mucha te conocerá por dentro pero has de saber, que la vida no es de color rosa….

Debes de ver tu alrededor y saber captar el calor regalado de cada una de las personas a las que amas.

Abre los ojos, deja tu fantasía, tus juegos o destrezas, no cambies en cada baraja repartida. Es hora de pegar el último cambio, el último vestido de gala.

Mucha gente te quiere por como eres,

Mucha gente, caminará los pasos caminados por ti,

Cambiar mil veces de rumbo, marea a la perdiz que nace y muere con tigo sin antes haberla perdido, caminaras los miles de kilómetros repartidos por el mundo.

¿Deberás quieres cambiar el vestido, cambiar tu rostro o tu forma de ser?

¿Estas segura de que deseas ser una persona diferente cada mañana?

¿Crees que los demás queremos eso para ti?

Levántate, ¡corre!,

Cambia tu rostro por última vez, y estate segura de que sea el último vestido de gala de esta noche.

Sal y quiere a los que te rodean a la vez que ayudas a tus enemigos, para así hacerles débiles y sacarles el perdón que te hará sonreir.

Sonreir si, por la ayuda realizada, por sentirte bien con tigo misma.

Da una alegría a tu cuerpo, se lo mejor de ti cada mañana y cada anochecer.

Acompáñate al ritmo del lobo y la luna, que nunca sabrás por donde te vendrá la tormenta.

Se feliz, pero feliz con la ultima forma de ser escogida.

Escúchate para poder ayudarte, y que los demás también puedan hacerlo.

No cierres la boca de tu mente, que se necesita desahogar.

Espero que entiendas estas palabras.

Esto no es fácil, todo se hizo o se creo así, porque lo fácil es lo aburrido y lo difícil entretenido.

Vuelve al laberinto que perdiste tu forma de ser verdadera, entra piérdete, recupérala y vuelve a salir cueste lo que cueste.

Nosotros siempre te querremos tal y como eres, pero siempre echaremos de menos a tu forma de ser verdadera.

Nunca te derrumbes, ya que las zarzas del laberinto te encerraran y te lo harán difícil.

No olvides el ultimo vestido que escojas, te recuerdo que será el ultimo escogido, y el que dirá todo de ti.

Hazlo por mi,

Escúchate, ayúdate y bebe del baso de la felicidad, que todos te acompañaremos con el brindis final.