18 de agosto de 2011

Un Castillo de arena

Que fácil decir,

Que las olas chocan contra arena y la arena lucha contra el viento.

Que las mariposas se guían por el sol y las luciérnagas de la luna.

Los lobos con los cantos valientes mientras la luna observa su belleza reflejada en el mar.

El viento con su silbido grita otra canción más.

Valla mundo de locos, donde todos nos matamos, donde todos nos gritamos, que nos pasa, si no somos guardianes de la oscuridad.

Nosotros no podemos aguardar la oscuridad, no somos fieles a la luna ni al mar.

Para que seguir escribiendo sino quieres escuchar.

No cantes grites, bailes, si nadie se va a acordar.

Mil momentos que pasarás y mil momentos que te avergonzarás.

Un granito de arena, cae sobre mi tejado, como cada noche la luciernaga brilla al compás, acompañada de bajista y guitarrista canto sin pensar, que esto no recordarás.

Otro granito más, llueve sobre mi cabeza al recordar, que me olvidarás, que te olvidaré, que nos olvidaremos….

Pero la luciérnaga seguirá aguardando la oscuridad.

Mil cantos valientes grito a la mar, como mensaje en la botella, algún día llegará.

Tu corazón palpitará mientras la luna te esperará camina sobre arena mojada, buscando el castillo de hadas, donde aquel dia tu y yo nos dimos la mano nada más.

Ahora el castillo de arena aguanta sin cesar,

Aún sabiendo que no aguantará.

Un granito de arena sobre mi espalda que no me deja continuar, solo y cansado no aguanto mas.

Me derrumbo mientras los muros del castillo caen sin cesar.

La luna cabreada, sube la marea y retira el mensaje de la botella a miles de millas a la mar.

Entra una ola por mi cabeza, la cual no me deja respirar.

Pero una mariposa me hace volar.

Cierro los ojos y la luciérnaga me salva de la oscuridad. Ahora me toca saber si estoy muerto o es la realidad.